Señales de que tu planta necesita un trasplante
- Raíces asomando por los agujeros de drenaje de la maceta, a veces incluso enroscándose por fuera.
- El sustrato se seca muy rápido, en uno o dos días tras regar, porque las raíces ya ocupan casi todo el espacio y dejan poco hueco para retener agua.
- Crecimiento parado durante la temporada en que la planta debería estar activa, aunque riego y luz sean correctos.
- Al sacar el cepellón con cuidado, una maraña de raíces enroscada que apenas deja ver sustrato, señal de que la planta se ha quedado sin sitio.
- Una planta claramente desproporcionada respecto a su maceta, que se cae o se desequilibra con facilidad.
Cuándo es mejor esperar
La mejor época para trasplantar es primavera o principios de verano, cuando la planta está en plena temporada de crecimiento y se recupera antes del cambio. Evita trasplantar en pleno reposo de otoño-invierno salvo urgencia real (por ejemplo, raíces pudridas que hay que revisar sí o sí), y espera también si la planta está enferma, recién comprada o muy débil: dale primero unas semanas para aclimatarse a tu casa.
No hace falta una maceta mucho más grande
Subir solo un tamaño de maceta (unos 2-4 cm más de diámetro) es lo habitual. Una maceta demasiado grande de golpe retiene mucha más agua de la que las raíces pueden absorber, y ese exceso de sustrato húmedo sin raíces que lo consuman es una causa frecuente de pudrición tras el trasplante.
Qué necesitas antes de empezar
- Una maceta nueva con agujeros de drenaje, un tamaño por encima de la actual.
- Sustrato adecuado a la planta: universal de calidad para la mayoría, o uno específico si es un cactus, una suculenta o una orquídea.
- Una capa de material de drenaje (arlita o gravilla) en el fondo, opcional pero recomendable en macetas sin mucho agujero de drenaje.
- Unas tijeras o cuchillo limpio, por si hace falta despejar raíces muy enredadas o cortar alguna raíz podrida.
Cómo trasplantar paso a paso
- Riega la planta el día antes, no justo en el momento: un cepellón algo húmedo sale de la maceta más entero y con menos estrés que uno completamente seco.
- Prepara la maceta nueva con una capa fina de material de drenaje en el fondo, y algo de sustrato encima.
- Saca la planta con cuidado, inclinando la maceta vieja y ayudando a despegar el cepellón por los bordes en vez de tirar directamente del tallo.
- Revisa las raíces: si están muy enroscadas, despéjalas suavemente con los dedos; si ves raíces blandas, oscuras o con mal olor, córtalas con la tijera limpia, señal de que había algo de pudrición.
- Colócala en el centro de la maceta nueva a la misma altura que tenía antes (ni más profunda ni más superficial) y rellena los huecos laterales con sustrato, presionando ligeramente para eliminar bolsas de aire.
- Riega bien nada más terminar, hasta que salga algo de agua por los agujeros de drenaje, para asentar el sustrato alrededor de las raíces.
Sustrato universal de calidad
Sirve como base para la mayoría de plantas de interior de hoja verde. Si vas a trasplantar un cactus, una suculenta o una orquídea, mejor un sustrato específico para cada una en vez del universal.
Ver sustratos en AmazonMaceta con agujeros de drenaje
El agujero de drenaje no es opcional: sin él, el exceso de agua no tiene por dónde salir y las raíces acaban pudriéndose. Elige un tamaño solo un poco mayor que la maceta actual.
Ver macetas con drenaje en AmazonBolas de arcilla (arlita)
Una capa fina en el fondo de la maceta ayuda a que el agua sobrante no se quede estancada junto a las raíces, sobre todo en macetas con un único agujero pequeño.
Ver arlita en AmazonCuidados en las semanas siguientes al trasplante
No abones durante las primeras 4-6 semanas. El sustrato nuevo ya suele traer nutrientes suficientes para ese tiempo, y las raíces recién manipuladas están más sensibles a que el abono las "queme" por concentración. Si quieres saber cuándo retomar el abonado, repasa nuestra guía de cuándo y cómo abonar las plantas de interior.
Coloca la planta unos días en un sitio con luz similar a la que tenía pero sin sol directo, y no te alarmes si se ve algo mustia o pierde alguna hoja las primeras jornadas: es normal mientras las raíces se acomodan al sustrato nuevo. Riega con normalidad según lo que pida cada planta, sin encharcar por si acaso.
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Hacer el testPreguntas frecuentes
¿Cada cuánto hay que trasplantar una planta de interior?
No hay una frecuencia fija para todas: depende de lo rápido que crezca cada especie. Como orientación general, entre 1 y 2 años suele bastar para la mayoría, guiándote sobre todo por las señales (raíces por el drenaje, crecimiento parado) más que por el calendario.
¿Puedo trasplantar en cualquier época del año?
Es mejor evitarlo si puedes elegir: primavera o principios de verano, cuando la planta está creciendo activamente, es la época en la que mejor se recupera del cambio. En pleno reposo de invierno, solo si hay una urgencia real como raíces pudridas.
¿Hay que abonar justo después de trasplantar?
No. El sustrato nuevo ya trae nutrientes para varias semanas, y las raíces recién manipuladas son más sensibles a quemarse por el abono. Espera 4-6 semanas antes de retomarlo.
¿Qué pasa si uso una maceta demasiado grande?
Retiene mucha más agua de la que las raíces pueden absorber en ese momento, y ese sustrato húmedo de más, sin raíces que lo consuman, es una causa frecuente de pudrición. Mejor subir solo un tamaño de maceta cada vez.
